Sunday, 10 August 2008

Erasmus. Done.

Reflections on my Erasmus year...

Parece mentira, pero ese año tan soñado y deseado, que nos daba tanto vértigo y a la vez tanto subidón solo de pensar en él, ha llegado a su fin… Si vuelvo atrás un año, a estas alturas ya estaba casi preparando las maletas, preparándome psicológicamente, despidiéndome de unos y otros… toda mi vida giraba en torno a Salamanca… y ahora, curiosamente y después de un año, también lo hace, aunque de una manera diferente. Han pasado tantas cosas entre aquel momento hace un año y ho. Año de ensueño, año de experiencias, año de ver toda España , de abrirse a nuevas opciones, a nuevas personas, a nuevas costumbres… El Erasmus no son solo unas breves vacaciones de las que nos traemos como recuerdo unas cuantas anécdotas; el Erasmus es un estilo de vida que marcará nuestra forma de actuar de ahora en adelante. Como resumir lo que es vivir con gente tan variopinta, afianzar día a día nuevos lazos empezando de cero, asentarse en un mundo completamente ajeno a lo que siempre hemos conocido, encariñarse con una ciudad y un país que no son los propios. Aún recuerdo mis primeros contactos con toda la gente que me llevo en mi memoria, aquellos encuentros que propiciaron el conocernos… encuentros más o menos accidentados, conversaciones más o menos estúpidas para romper el hielo (sheep shagger, flirting with Emilie etc)…y aún recuerdo las estúpidas conversaciones al final, estúpidas porque de tantas cosas que había que decir no se sabía por donde empezar. Aún recuerdo mi primera noche en mi segunda casa, el paniagua, rodeadas de completos desconocidos… y la última, rodeada de amigos después de que ganase España la Eurocopa. Aún recuerdo el calor veraniego de Salamanca, y el otoño colorido en las calles en las que paseábamos, y el invierno con muchísimo frio… y la primavera tardía, el deshielo y el renacer de una ciudad con un ambiente impresionante. Aún recuerdo viajar con Tom, Léa, Malargé and Em y volver con una familia...!Y vuelves, y tu mundo… ¿sigue siendo tu mundo? ¿Cuánto cuesta volverse a integrar? O mejor dicho, ¿cuánto nos cuesta volver a querer integrarnos? Los que habéis estado aquí tenéis que ayudarnos, sobre todo porque si nos deprimimos de estar aquí otra vez no es por vosotros. No es que no quisiera volver, es que no me quería ir de allí… no es que hayáis cambiado, es que yo he cambiado. Esto es lo de siempre, que no es malo, pero es lo que ya conocía… y añoro lo improvisado de mis días. Y sin embargo, aunque no ha habido cambios a grandes rasgos en mi vida de aquí, curiosamente si ha cambiado algo, ha sido algo que no quería que cambiara… lo cuál no puedo controlar. Y llegas, y tu acelerada vida se estabiliza, y te encuentras con cambios que no te gustan tanto, y te encuentras con que sigues estando en el mismo sitio en el que ya quizá no cabes porque en tu vida también han pasado cosas en este tiempo… y alguien te pregunta: “ Bueno, cuenta, ¿qué tal tu año Erasmus?” E injustamente lo tienes que resolver con un: “de puta madre, me lo he pasado genial”. Y es que estamos condenados a enterrar todas nuestras historias de nuestra vida de Erasmus para poder ponernos al día con las historias de esta, con el único consuelo de ir pudiendo desenterrarlas poco a poco, entre los que más nos quieren. Aún Salamanca parece un sueño.
Os quiero mucho y es más, siempre os querré.

5 comments:

Léa et Clo said...

Tellement vrai...

Léa et Clo said...
This comment has been removed by the author.
Selenita said...

hey! that sounds familiar to me...I think I've read it somewhere else ;p

Selenita said...

hey! that sounds familiar to me...I think I've read it somewhere else ;p

Léa et Clo said...

no se porque lo he leido otra ves esta noche... salamanca te echo de menos. y tu tb ! :) besos